5 Razones por las que el Ejército Ruso Está Fracasando en su Eficacia

Invasión de Ucrania: ¿Por qué el Ejército Ruso es un Desastre?

Ha pasado más de un mes desde el inicio de la invasión de Ucrania, y las tropas rusas ya han sufrido una de sus primeras grandes derrotas: han tenido que abandonar el sitio de Kyiv después de semanas intentando tomar la capital ucraniana. Este fracaso plantea una pregunta crucial: ¿Por qué el ejército ruso está funcionando tan mal?

Un Ejército Desorganizado y Mal Entrenado

Falta de Formación

Las imágenes de soldados rusos capturados en Ucrania han sido difundidas ampliamente, mostrando que muchos de ellos son muy jóvenes, a menudo menores de 20 años. Esto indica una deficiencia significativa en la formación. La mayoría de las tropas rusas son reclutas que están cumpliendo el servicio militar obligatorio y tienen muy poca formación práctica y experiencia en combate.

Durante la Unión Soviética, el servicio militar obligatorio duraba dos años, lo que permitía un entrenamiento mínimo necesario para el combate. Sin embargo, en 2008, el Kremlin redujo el servicio militar a solo un año. Además, lanzaron una campaña para reclutar soldados profesionales, pero tanto el dinero como el interés por alistarse son escasos en Rusia.

Para dar una idea, hoy el ejército ruso cuenta con alrededor de 850,000 efectivos, de los cuales solo 405,000 son soldados profesionales. Estos soldados, además, no suelen permanecer en servicio por más de cuatro años, mientras que sus equivalentes en la OTAN pueden servir de 15 a 20 años.

Un Ejército… ¡Sin Sargentos!

Un ejército necesita más que oficiales y reclutas; necesita suboficiales experimentados, es decir, sargentos. Los sargentos son cruciales en la formación de nuevos soldados y en el liderazgo de unidades en el campo. Rusia presenta una carencia significativa de sargentos debido a una baja tasa de reenganche de reclutas, en parte a causa de la cultura de abusos y novatadas conocida como «dedovshchina».

La dedovshchina, o novatadas, genera un ambiente tan hostil que la mayoría de los soldados rusos no consideran quedarse en el ejército más de lo necesario. Según informes, en 2006, el suicidio era la causa del 40% de las muertes de soldados en tiempos de paz. En 2014, al menos 15 reclutas murieron a causa de novatadas.

Para mitigar esta situación, Rusia abrió su primera academia de suboficiales en 2009, pero esto no es suficiente. Se gradúan 2,000 nuevos suboficiales por año, insuficiente frente a las necesidades reales del ejército ruso.

Cultura Militarista con Fallos Estratégicos

Un Ejército Sobrestimado

Desde el inicio, el Kremlin subestimó la resistencia ucraniana y sobrestimó sus propias capacidades. El ejército ruso, dirigido por figuras destacadas como el general Valery Gerasimov y el ministro de defensa Sergei Shoigu, se esperaba que lograra victorias rápidas y decisivas. Pero la realidad ha sido distinta.

Putin, consciente de las limitaciones de su ejército, inició reformas en 2008 para modernizar las fuerzas armadas rusas. A pesar de estas reformas, la invasión de Ucrania ha demostrado que el ejército ruso sigue adoleciendo de la burocracia y la ineficiencia tradicionales del legado soviético.

Una Estructura Militar Centralizada

Muchos piensan que un ejército prospera mejor bajo una dictadura militarista que en una democracia, pero la realidad muestra lo contrario. Los líderes autoritarios rara vez confían plenamente en sus propias fuerzas armadas y Putin no es la excepción. Para mantener el control, Kremlin creó en 2016 la Guardia Nacional, conocida como ROSGVARDIA, dirigida directamente por Putin. Este cuerpo especial de más de 340,000 efectivos se caracteriza más por ser una fuerza de control interno que un verdadero brazo de combate.

Oficialmente, Rusia no está en guerra, sino en una «misión especial» para «desnazificar» Ucrania. Con esta narrativa, Putin justifica el uso de la Guardia Nacional en la invasión, un cuerpo no entrenado para combatir guerras tradicionales. Este error estratégico ha llevado a múltiples bajas y a la desmoralización de sus tropas.

Errores de Cálculo y Falta de Asesoramiento

La invasión de Ucrania ha puesto en evidencia no solo las falencias del ejército ruso, sino también los errores de cálculo por parte de Putin. Pensaba que el ejército ucraniano no resistiría y que la sociedad ucraniana recibiría a las tropas rusas como libertadores. Esta suposición resultó ser completamente errónea, y los servicios de inteligencia que podrían haberlo informado adecuadamente no se atrevieron o no pudieron hacerlo.

La ausencia de figuras clave como Valery Gerasimov en las últimas semanas sugiere problemas de comunicación y liderazgo dentro del ejército. La centralización del poder en manos de Putin ha llevado a una falta de contrapesos y debates internos críticos, afectando gravemente la estrategia militar rusa.

Conclusión: Un Ejército Necesitado de Profunda Reestructuración

El fracaso del ejército ruso en la invasión de Ucrania es multifacético. Problemas como una formación deficiente, la cultura de «dedovshchina», la falta de sargentos y una mala estrategia reflejan una organización militar que necesita una reestructuración profunda y efectiva. Las reformas de Putin no han sido suficientes para modernizar realmente las fuerzas armadas rusas y adaptarlas a las necesidades de la guerra contemporánea.

A medida que la situación en Ucrania continúa desarrollándose, queda por ver si Rusia será capaz de reorganizar y fortalecer su ejército para lograr sus objetivos. Lo que está claro es que la invasión ha revelado debilidades fundamentales que requerirán más que superficialidad para ser corregidas.

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